Pelar Champiñones



Este paso previo a la elaboración del producto que nos ocupa, es sumamente sencillo, pero no todo el mundo sabe que a los champiñones se les quita la piel exterior, es decir se pelan.Quedan mucho más blancos y no pierden nada de su sabor.
Seguro que alguna vez habéis consumido en algún establecimiento, un plato con alguna variedad de este ingrediente y os ha sorprendido que estén tan perfectos.



Es cierto, que  no es imprescindible  y que se pueden consumir evitando este paso y que pensaréis que....... estando muy frescos ya tienen un blancor espectacular, si, si, me refiero a esos que vemos y se nos va la mirada y dan ganas de darle un mordisco.....incluso en crudo,  pero aún así es recomendable, ganan en aspecto y también nos aseguramos en mayor medida que no les queden restos de tierra. Esto es algo que hay que evitar a toda costa, ya que nos estropearía el plato y todo nuestro trabajo. No hay nada peor que encontrar en un bocado un poco de tierra..... creo que sabéis a que me refiero....


El primer paso es quitar la tierra que tiene el champiñon en su base o tallo, para ello la cortamos con un cuchillo o puntilla.
Acto seguido, quitaremos el resto de tierra que pueda quedar, bien lavándolos debajo del grifo con muy poca agua, (ya que la absorben con mucha facilidad y ya es un producto con mucha agua, por lo que no nos interesa que tenga más) o con la ayuda de un paño un poco húmedo pasándolo con mucho cuidado por todo el champiñón.


Después los pelaremos retirando la piel exterior del mismo con la ayuda de un cuchillo (puntilla).


Poco a poco iremos retirando toda la piel al champiñon.

 Una vez que esta pelado completamente, procedemos a trocearlo de la forma deseada y siempre en función de para que vayamos a usarlo.

 en laminas....



o en cuartos, dependiendo del tamaño de la pieza, cortaremos por la mitad y después otra vez por la mitad hasta obtener los cuadrados que queramos. Si son muy grandes, daremos varios cortes.
Si los champiñones son pequeños podemos pelarlos y dejarlos enteros, por ejemplo para agregar a una pasta donde queramos resaltar este ingrediente.




2 comentarios:

  1. Lamento disentir con tu consejo de pelar los champiñones, si es por cuestión de no encontrar tierra al comerlos. Con un buen lavado se suele ir toda la tierra.
    Si se trata de sofreirlos o rehogarlos, los champiñones con la piel no sueltan tanta agua, por lo que quedan mucho más jugosos. Si los pelas, al sofreirlos sueltan mucha más agua, con lo que al hacerse se medio fríen y medio cuecen y el resultado final es menos sabroso.
    Haz la prueba y compara.
    Un saludo.

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    Respuestas
    1. Gracias por tu comentario, lo de pelar lo champiñones es opcional, yo prefiero hacerlo y con una buena técnica en el salteado no soltarán el agua.
      Un saludo

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